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El cura Román y su hermana Maruja.

El cura Román y su hermana Maruja.
Después de quedar casi exhaustos y con el corazón a mil, el padre Román que nunca perdía el sentido del humor dijo ” venga vamos a trabajar que como venga Maruja y vea que no hemos limpiado nos va a azotar pero bien y creo que no me va a gustar tanto como me los has hecho tu”, mientras nos recomponíamos, por hablar de algo le pregunté porque estaba soltera Maruja, porque era tan borde…para ver si podía sacarle alguna pista para saber porque me trataba tan mal. Para variar él fue al grano, “me imagino que también querrás saber porque te trata tan mal, pues básicamente porque tu tío es un cabrón” ojos como platos “yo estaba en el seminario cuando regresó de visita tu tío, engatuso vilmente a mi hermana prometiéndole que se quería casar con ella, que le llevaría a Chile para que la tratasen como una reina con muchas criadas, muchos lujos, que la quería mucho, que era la mujer de su vida…todo mentiras con el fin de fallársela, hasta aquí lo puedo entender su comportamiento, mi hermana le dijo que sin boda no hay nada que hacer, entonces fue aquí donde tu tío se paso, como vio que mi hermana no cedía le propuso matrimonio, le dijo que quería hacerlo en chile en un lugar de ensueño, de aquellos tiempos aquí no había ni donde dar un banquete, invitando a mis padres, a todos los hermanos y hasta a primos al billete de avión, ante tal muestra de compromiso, mi hermana no pudo resistirse, se acostaron, al día siguiente dijo que tenía que adelantar la fecha de partida por problemas en el Hotel que era de su propiedad y no hubo más noticias hasta mucho tiempo después, y en vez de decir la verdad siguió dando largas durante un año, UN AÑO Juanito, ni boda ni viaje ni mierdas…no volvió hasta 3 años más tarde para el entierro de tu bisabuelo, así que imagínate” estaba desolado, no solo por lo mal que se había portado mi tío con la pobre Maruja, sino porque vi claro que la invitación de mi tío a Chile para ir todos sería seguramente mentira, y efectivamente así fue. con la desolación nos pusimos a limpiar y a desvestir Santos, como estaba alterado iba a toda prisa hasta que el padre Román me calmo diciendo que no hacía faltar ir tan rápido, que él ya había adelantado trabajo el día de antes, le contesté que era para que no nos pillara Maruja, era mentira, iba rápido por la rabia que tenía, el padre Román lo notó e intento tranquilizarme, mientras estaba subido en la escalera comenzó a acariciarme las piernas y a decirme cosas alentadoras, en uno de los santos solo me tuve que subir un par de peldaños, ahí el padre Román aprovechó para acariciarme por todas partes, tenía unas manos tan suaves que daba gusto tocase donde tocase, me metió la mano por debajo de las piernas y empezó a magrearme el paquete, “ya la tienes tiesa otra vez jodío, date la vuelta que te voy a desahogar un poco” me dí la vuelta como pude en la escalera, me bajo los pantalones y comenzó a masturbarme, me encantaba como lo hacía deslizando sus manos sobre mi picha, después de un rato, susurraba cosas con la voz entrecortaba, yo no entendía lo que decía, ni nos percatamos que estábamos delante del santo del pueblo, me agarro con fuerza la picha, se la llevo a la boca y empezó a chupármela con maestría, joder que gusto, lo hacía muy bien, se la sacaba de la boca, me chupaba el capullo, otra vez para adentro, se la sacaba, me masturbaba mientras me lamía los huevos sin pelos de aquella, me encantaba, me cogió de las manos y se las puso encima de mi cabeza, me pidió que le acariciase y que le empujase la cabeza para poder meterse toda la picha en la boca, y eso hice, primero le acaricié, y al empujarle y mandar hacer lo que quería me dio aun más placer, aaaahhhhhh, ahhhhhhhhh, me cooorroo, me cooooorrrrro, noté que se quería sacar la picha de la boca pero me entró un arrebato y le volví a empujar con las manos para abajo y con la cadera hacia adelante más mássssssss, aaaaaahhhhhhhh me corri dando bandazos de placer hasta que ya no me quedaba ni una gota de leche, “mamonazo, casi me ahogas, joder como aprendes, te gusta dominar ehhhh…”después de la corrida se quedo un rato disfrutando del momento, meneándomela un poco, una par de lamidas por aquí, otra de huevos por allá hasta que vino el susto de la mañana, de pronto se oyeron unos golpes terribles en la puerta, era Maruja “abrid la puerta, eeeehhhh,abrid la puerta” estaba llamando a la puerta de la iglesia, menos mal que el cura había cerrado con llave y la había dejado puesta porque Maruja llevaba 20 minutos intentando entrar en la sacristía y como al final no pudo vino a la puerta de la iglesia a llamar, si llega a entrar nos pilla pero bien, y era lo que me faltaba a mí.Maruja entró como un elefante en una cacharrería, era de esperar, que si esto sigue sucio, que si esto todavía no esta quitado…., que habéis estado haciendo…(sonrisa lujuriosa, ay si tu supieras…), “Román tienes que ir a hablar con Mateo(el hermano alcalde), ya me quedo con éste gañan a terminar”, que bajón, continuamos con la escalera para seguir limpiándola las alturas y Maruja no paraba de gritarme, venga vago, date prisa, pero cuanto tardas… yo me estaba poniendo de los nervios pero después de lo que me contó el padre Román pues aguanté, hasta que ya maldijo a mi familia y exploté, ” VALE YA, vale ya Maruja, oye, yo no te he hecho nada, mis padres no te han hecho nada, me acabo de enterar de lo que te hizo mi tío y lo lamento en el alma, lo que te hizo no tiene nombre y no he visto cosa peor, es más yo también maldigo su nombre y espero que no vuelva aquí y  que no le vuelva a ver en mi vida, pero ni yo ni mucho menos mi familia somos así, así que para ya de insultarnos y trátanos con respeto, yo podrías estar ahora tranquilamente tocándome los huevos en casa pero no, estoy aquí ayudando, siento mucho que te marcase así y que no te hayas vuelto a tener pareja, es una lástima porque eres una mujer muy guapa y hubieses hecho muy feliz a cualquier hombre que hubieses elegido, y él también te hubiese hecho ,más feliz( no me atreví a decirle que lo que necesitaba era un buen polvo y lo suavicé)” al principio se quedó con cara de asombro pero enseguida cogió fuerzas, “te agradezco mucho tus disculpas, es la primera vez en 40 años que las oigo y significa mucho para mí a pesar de que vengan del mocoso de sus sobrino, por otra parte, YO elegí no volver a estar con ningún otro hombre, no los necesito” yo pensé vaya que no, lo bien que te vendría un buen meneo, y continuó “todo lo que me puede dar de bueno un hombre lo tengo guardado en el cajón de mi mesita, los tengo de todos los colores y tamaños” y se empezó a reír, y yo con ella, y le contesté ” ya pero por muy grande que sea aunque  sea como ese extintor, tus amiguitos nunca podrán ser como un hombre de verdad, como un hombre como yo” jaja, se rio, “pero que te crees que tienes tu debajo de los pantalones??” “nada en especial Maruja, bueno tengo una buena herramienta para mi edad, pero no solo el tamaño es importante, tus aparatos no te pueden besar esos labios tan bonitos, no te pueden acariciar el cuello…” VA, eso son mariconadas…” viendo que no le iba lo cursi cambié, “bueno pues tampoco puedes sentir lo caliente que está la picha cuando está dura, ni te pueden empotrar contra la pared” viendo que esto le gustaba más, pues continué “ni tampoco te pueden dar un buen azote” aquí ya vi como le cambiaba la cara y dejaba ver la lujuria en sus ojos, ” ni un mordisco en el lóbulo de la oreja” y me saltó, “que sabrás tú de todo eso, lo que ves en las películas Guarro” “pues no Maruja, lo se por experiencia..” me di la vuelta y continué con la limpieza viendo como se quedaba con la boca abierta y con la mirada entre lasciva y algo de lo que no pude adivinar al principio, pero que más adelante averigüé. En la siguiente tarea en la que me tuve que subir en la escalera ya nuestra relación cambió, mientras limpiaba en las alturas y me hablaba con mas dulzura, más tranquila y en vez d sujetar la escalera me sujetaba por los gemelos, al principio agarraba fuertemente sin moverse, después comenzó a masajearlos arriba y abajo, bajé un par de peldaños para que me acariciara las piernas, disimule diciendo que desde ahí llegaba mejor, enseguida me cogió de los muslos, apretó ,as fuerte acariciándome las piernas de arriba a abajo, no decía ni mu pero no paraba de acariciarme, cuando me acarició por dentro de los muslo me encantó la emplamadura que tenía era notable y los pezones duros y salidos agudizaba más tetas puntiagudas, cuando terminé de limpiar, bajé un poco más y vi que ella no se apartaba diciendo que así sujetaba mejor la escalera, mentira, solo quería rozar sus tetas contra mí, noté como se adelantaba para restregármelos por las piernas, por el culo, la espalda y la cabeza, me giré y ella no se movía, me quedaban a la altura de la cara, cuando le fui a echar mano se apartó un poco para atrás y dijo, me daba miedo que te cayeras y por eso no me he apartado, con todo lo que me había gustado el sobeteo, fue hablar y su aliento por poco me mata, cuando se percató de mi empalmada no se sobresaltó, “ay madre que ganas de cogerte ese rabo , esta tarde después de comer cuando se marche mi hermano prepárate para el meneo que te voy a dar…” se pasó la lengua por los labios y me echó mano al paquete, “umm que dura, uy y tenías razón, está muy caliente…” joder, me quedé paralizado, me excitó mogollón prque además me lo dijo pegado a la oreja con un lametón seguido, pero su aliento me echaba para atrás. Nada más terminar llegó el padre Román y me dejó escapar a jugar un poco mientras daba la misa, a las 2 en mi casa eh Juanito, no te retrases que ya conoces como se las gasta Maruja, y de paso nos damos un poco más de gustito no te parece….?”. Llegué a su casa a las 2 en punto, “hombre Juanito, YA ESTA AQUI MARUJA,” le gritó, estábamos en el piso de abajo, su casa era enorme, tenía 3 alturas, ellos hacían vida en el 2º, él estaba con la camiseta de tirantes y los mismos pantalones de esta mañana, nada más cerrar la puerta me dio un abrazo y fue a morrerarme, me cogió con la mano de la barbilla y me besó sin darme más opciones, menos mla que siempre sabía a caramelos de eucalipto, “nada más terminar el postre, le diré a Maruja que se vaya con cualquier motivo y nos quedaremos solos, que ganas tengo de que me encules otra vez con esa picha que tienes….”me metió la mano por dentro de los pantalones y me la meneó hasta que se me puso dura, “joder ya la tienes tiesa, pero que maravilla…ummmm”, jodeer, pensé, vaya comida me espera con los dos metiéndome mano.. pero al llegar al salón, Maruja me volvió a tratar como antes y el padre Román también estuvo seco conmigo pero bueno, me imaginé que era para disimular, la comida fue super rápida, ni 45 minutos, ambos tenían prisa por quedarse a solas conmigo. Nada más terminar, el padre Román fue a decirle a Maruja que tenía que ir a casa de Mateo a hacer algo que le había dicho antes, pero antes de que pudiera decir nada se le adelantó Maruja, “oye Román, tienes que ir a la iglesia que he quedado con el fontanero para cambiar el radiador de la sacristía” los dos nos quedamos con los ojos como platos, “pero si eso lleva estropeado toda la vida, no hace falta cambiarlo”, “pues sí hace falta, le encontré a la salida de misa y le pedí ese favor, así que tienes que ir, y tú gandul, ayúdame a recoger” dicho esto, el padre Román se fue a su habitación a vestirse, yo llevé los plats a la cocina, antes de volver a por vasos y demás, vino  Maruja por atrás, me abrazó y me cogió el paquete con las dos manos, apretó con fuerza y yo me empalmé “ummmmm te gusta´ehhhhhh, pues prepárate majo….” continuamos recogiendo y nos despedimos del cura. No había empezado a bajar las escaleras y Maruja ya me llevaba en volandas a su habitación, me empujó encima de la cama, tenía una cama enorme, con la colcha bordada de encaje de bolillos, con santos y vírgenes por todas partes, se quitó la camiseta en 0 segundos y ahí aparecieron los dos melones puntiagudos, un escote arrugado pero de los que nace muy arriba como a mi me gustan, me cogió las manos y se las puso encima de las tetas, aunque todo me gustaba mucho había algo, aparte del aliento que me echaba para atrás, tenía como dije antes algo en la mirada que daba miedo, no de placer, asustaba…”vas a ver como trato yo a los chicos malos como tú….” de repente sonó el teléfono, ella no hizo caso pero lo cogió el cura que no había terminado de salir, “ES PARA TÏ, MARUJA” gritó desde abajo, se oyeron sus pasos subir, Maruja me sacó de la habitación de un empujón, aquí me quedé bloqueado, no porque nos iba a pillar el padre Román, sino porque vi en la cara de Maruja una mirada de locura, y por si fuera poco vi que tenía un cinturón de cuero  metido en el bolsillo de atrás del pantalón y mucho me temo que me iba a zurrar con él. “Te has escapado de ésta, pero ya te pillare, granujilla” cerro la puerta de un portazo. Cuando llegó el cura ya se me había pasado un pco el susto, vino con una sonrisa de oreja a oreja, salió Maruja de la habitación y le dijo” han llamado los profesores amigos tuyos  que nos vana  alquilar la casa del campanario, están en el bar esperando, ya me quedo a recoger con Juanito” cuando el cura ya pensaba en el sexo saltó Maruja” que vas a recoger tú y éste si mancháis más que limpiáis” y nos fuimos los 3. Durante un largo tiempo tampoco tuve ningún encuentro con el padre Román, con mi abuela también se terminó, solo tuve un gran reencuentro con la tía Jesusa después de mes y medio que estuvo con su hijo, fue apoteósico, vino como una gata en celo, con más hambre de sexo que todas las chicas de a mansión playboy, pero bueno, eso para otro día.Esa misma semana comenzaron las clases, yo temía por la relación con Maruja, solo teníamos dos días a la semana, lunes y jueves, desde el principio fue muy bien, sin pegarme, sin insultarme, sobándome la espalda y los hombros pero como a todos, como si no hubiese pasado nada, y yo contento. Pasaron 2 meses y yo ya confiaba que se la había pasado el calentón, que habría encontrado un nuevo consolador enorme,… que se yo, pero que ya no quería nada conmigo, hasta que un jueves, estábamos haciendo ejercicios en formación y nos puso a todos en fila de uno, nos hizo poner los brazos en los hombros del de adelante como haciendo la conga, yo era el último de la fila., iba corrigiendo la posición uno por uno con el correspondiente magreo, el fin último era hacer sentadillas, cuando llegó a mi me magreo también desde atrás, comenzó a dar órdenes para hacer respiraciones profundas antes de hacer sentadillas, de pronto noté como me empezó a sobar el culo, por unas razones u otras, llevaba un par de días sin cascármela, récord absoluto, por lo que a los dos segundos de sobeteo me empalmé, pero no se quedó ahí, me cogió por as caderas y me empujo hacia ella pegando sus pechos en mi nuca, me metió la mano por debajo del pantalón acariciándome e culo, empezó  a pellizcar un poco, un poco más fuerte mientras gritaba a todos “venga coged aire, y expulsar fuerte”, el pellizco empezó a doler, y siguió apretando muchiisimo hasta el punto que se me saltó una lágrima y un pequeño quejido, paró, me deslizó la mano hacia la picha, me la cogió firmemente, “ummmmmmmm me gusta que tuvieras razón de que tenías una buena herramienta, caliente como decías, pero me gusta más que te hayas empalmado por el pellizco…” me soltó y mandó hacer las sentadillas, no me lo podía creer. Al acabar la clase salíamos de gimnasio, me llamo para hablar con ella, “el lunes vente preparado, después de la clase de gimnasia te quedaras aquí conmigo, no habrá nadie hasta la hora de comer, asique no irás a más clases ese día, ya te puedes ir”. Pasé el finde bastante preocupado y pensando si ir ó no? al final el lunes me hice el enfermo y no fui, pensé en no ir toda la semana pero el martes tenía examen de historia, pensé en ir a hacer el examen y volver a casa. El martes no fui a primera hora el examen era a segunda, hice el examen a todo correr para pedir a la profesora que me dejase volver a casa, ya me había levantado para dar el examen  pero antes de que le dijese nada a la profesora entró Maruja en clase, “hola Isabel, qué tal? uy veo que está Juan, ya estás bien Juan, ayer hicimos el examen de educación física, si ya estás bien puedes hacerlo cuando termines éste examen” respondió la profesora Isabel, “uy que bien, acaba de terminar” mirada pícara-diabólica de Maruja, “pues venga, vamos Juan”, de camino le intenté decir que no me encontraba bien, que no tenía chándal… ella nada, iba a lo suyo. entramos en el gimnasio que era un edificio aparte, cerró con llave y la dejo puesta para que no pudiera entrar nadie, nos fuimos a su vestuario y sacó unos pantalones cortos verdes de táctel de hace 100 años, “ponte ésto” esperé a que saliera del vestuario pero no se movió, e quité los pantalones, me fui a poner los suyos y me paró para decirme que me quitaa los calzoncillos, obedecí, al ponerme los pantalones cortos me estaba enormes, ella se sentó enfrente y me los subió hasta las costillas, se me metió la por la raja del culo, tenía todo el paquete a un lado, eso la excitó y me manoseó, en contra de mi voluntad me empalmé, se excitó más, salimos al gimnasio, ella se sentó en una silla y me mandó hacer unos ejercicios, no paraba de corregirme y de que lo hacía muy mal. Me hizo sentarme y hacer unos ejercicios de estiramiento con la piernas abiertas, ahí se me salió la picha por debajo del pantalón, ahí ya no pudo aguantar más y me pidió que me acercara, me metió la mano por la pata del pantalón y me la cogió, “uy que blandita se te ha puesto….” me empalmé de nuevo, mientras me apretaba cada vez más fuerte me empezó a decir “has sido un niño muy malo, ayer teníamos toda la mañana, hoy solo tenemos una hora pero será suficiente…sabes a los niños que se portan mal hay que castigarles para que sean buenos chicos….” me temía lo peor. de repente sin saber todavía como lo hizo, estaba con los pantalones bajados, tumbado encima de sus piernas, con las manos bloqueadas, ” a los niños malos hay que darles una azotaina para que se porten bien” empezó a azotarmen el culo con la mano, cada vez más fuerte, cuando ya pegaba muy fuerte paró y me preguntó “” te vas a portar bien a partir de ahora” asentí repetidamente, si, si, voy a ser bueno, muy bueno Maruja “para ti SEÑORA MARUJA, que te vas a portar bien, sois todos iguales” hizo un gesto de agacharse y sacó una regla de madera de no se donde y me empezó a dar con ella, joder que dolor, le grite que parara que me dolía mucho pero ella gritaba más por abroncarme y creo que también de placer. Cuando ya vio que sangraba paró y me dijo” la letra con sangre entra” me levantó y me puse de pie, entonces se quitó la camiseta, ahí estaban otra vez sus tetazas con el sujetador de encaje, se lo quitó, las tetas le cayeron bastante, hubiese sido la hostia que se hubiesen quedado como dos pitones mirando al cielo, me cogió las manos y se las puso en las tetas, “tócalas, espachúrralas…” cuando las estaba apretando con todas mis fuerzas, me cogió la cabeza y me la hundió en sus pechos, me apartó para atrás, se levantó, se quitó los pantalones y las bragas a la vez, se puso de rodillas apoyando su cuerpo sobre la silla “venga Juanito, follame como a una perrra….”no tenía ninguna gana pero pensé en vengarme empotrándola, se la metí de la primera pensando en que le iba a doler, pero para mi sorpresa lo tenía como un túnel y muy lubricado, empecé a culear con todas mis fuerzas “más fuerte, Juanito, más, más fuerte” yo no quería correrme, solo quería empotrarle y eso hice, me sacaba la picha del todo y empujaba con todo, toma, toma, tooooomaaaaa, en una de esas, la silla salió disparada, ” asi, asíiiiiiii asi Juanito, empotrameeee, asiiiiii, ahora dame, dammmeeeeee, daaaaame” aquí viendo que qeuría que la azotase me dispuse a hacerlo, pero eso le iba a gustar, entonces saque mi picha, apunté al agujero negro y trrrras, se la metí por el culoooooo, “tommmaaaaa tomaaaaaaaaa, Maruja”no le gustó “nooooooo, paraaaaaa, por el culo noooooo ayyyyyyyy, ayyyyyyyyy dueeeeleeeeee, paraaaaa” cuanto más gritaba más fuerte le daba, ya vi que se quejaba mucho empecé a azotarla con la mano, tommmaaaaaaaaa, tomaaaaaaaaaa, no pasó ni un minuto y a Maruja ya le estaba gustando, paré de darle porque ya me dolía la mano y me di cuenta que también disfrutaba que le diera por el culo, entonces cogí la regla y le di con todas las ganas, “has sido mala Maruja, has sido una niña muy mala zas, zas , zas y zaas””ahhhhhhhhh, aaaaaaahhhhhhhh, siiiiiiiii, he sido muy mala, castígameeeeeeeee más, mmmmassssss” le di más y más hasta que se partió la regla, yo ya estaba a punto de correrme pero me adelató ella, “aaaahhhhhhhhaaaaaaaaaa, me cooorrrrorororoorooo” continué dándole con el trozo de regla hasta que se corrió, tiré la regla y empece a culear para darme placer, joder, me corrrooooo, me cooooorrrrrroooooo Maruja, no sé porque pero no me quería correr con ella, entonces sacqué mi picha justo al final, me la meneé y me corri por su espalda, le eché una buena lefada, le dejé toda la espada con mi semen, ella se giró y me la limpió con una buena mamada, ummmmmmm, se recreó bastante, yo la dejé un rato porque tenía claro que una y no más.

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