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TRAMITE EN LA CAPITAL 2da Parte

TRAMITE EN LA CAPITAL 2da Parte
Segundo día durante el día
Luego del tremendo polvo de anoche Laurita y yo dormimos como lirones. Cuando sonó la llamada para despertarnos, salté de la cama, tenía mucho que hacer y si no me apuraba, no hacía a tiempo y sé que los trámites en la Capital no son rápidos. Me estaba luchando y Blanquita entra al baño, con el consolador maravilloso y me propone un mañanero. Le suplico que no es momento, que en la noche íbamos a darnos placer nuevamente. A regañadientes me entendió y me dejó ir aunque no se la notaba muy contenta con la situación.
Resumo, abogado, tribunal de familia, banco y oficina de rentas. Volví sin almorzar ni merendar y tampoco sin desayunar a las 5 pm. Moría de cansancio y de hambre. Blanquita no estaba, supongo salió a pasear. Me pedí un sándwich y una cerveza. Ni bien los devoré me metí en la ducha. Salí desnuda y me acosté, sin prender la tele, me dormí profundamente. Soy de sueño pesado, pero me desperté cuando Blanquita me estaba comiendo la concha, casualmente duermo boca arriba.
Laurita, entré a la habitación y vi la mesa servida y no pude dejarlo pasar ¿te m*****ó?
¿Cómo me va a m*****ar, cuando una perra calentona y hermosa me quiere coger? Al contrariyo, me hace pedir más. Pero hoy quisiera hacerlo, a pelo, sin juguetes, solo vos y yo.
Se fue a dar una ducha y ella volvió en pelotas como estaba yo. Se acomodó en la cama a mi lado, y al segundo comenzamos a besarnos, besos de lengua profundos, como nos gusta, durante 10 minutos nuestras lenguas combatieron en nuestras bocas mientras nuestras manos acariciaban el cuerpo de la otra, cola, muslos y hasta tetas. Luego bajé a su cuello, sé cuánto le gusta. Y mi mano derecha fue directo a su conchita. Así otro buen rato, hasta que noté que ella respiraba forzado, estaba teniendo un orgasmo, que puta eres mi amor ja ja ja
Cuando acabó de acabar, saqué mi mano de su pochola y la llevé a mi boca, pero ella golosa hizo que compartamos su flujo. Estábamos en eso, cuando su mano buscó mi concha, le pido que por favor siguiera donde la encontré al despertar. Primero siguió con sus dedos en los labios, el clítoris y las paredes de mi concha inundada, acto seguido pasó a comerme la vagina con especial atención a mi clítoris negro y gordo. No tuve un orgasmo, fue una implosión, grité, salté en la cama y chorreé como si fuera semen de un hombre. Me dijo, Laurita que perra puta y calentona eres. Y nos reímos mucho.
Nos tendimos en la cama, solo sobándonos el cuerpo, caricias y algunos besos, yo especialmente en sus pezones. ¿Les conté que sus tetas son casi inexistentes, su areolas y pezones muy pequeños, pero estos botoncitos tienen una sensibilidad increíble, se los beso, se los muerdo y ella llega al climax. Pide stop, por favor, más tarde me coges todo lo que quieras ahora debo descansar. Viendo la hora, decidimos bajar a comer.
Nos malvestimos, pantalones, sudadera y zapatos bajos. Fuimos a un tugurio, pedimos algo rápido y notamos que éramos las únicas mujeres. Alguien nos acercó una jarra de vino, que agradecimos pero no aceptamos. Para evitar otros malentendidos, besé en la boca a Blanquita y la tomé de la mano. ¿Vos está loca? No sabes cómo van a reaccionar estos energúmenos. Pero por lo visto los energúmenos, si no entendieron prefirieron no hacerse problemas. Pagamos y volvimos al Hotel. Cuando estábamos a seguro, nos reímos aunque ella me pidió que no hiciera más estas boludeces.
Subimos a la habitación y lo que sigue es parte de otra historia.

(seguirá)

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